Crónica Bodas de Plata de Nacho y Mayca

Es un gozo para una comunidad cristiana que sus miembros celebren la renovación del compromiso matrimonial, especialmente con motivo de sus bodas de plata. El pasado 1 de mayo, fiesta del trabajo, nuestros queridos Nacho y Mayca, acompañados de sus dos hijos Belén y Nacho, sus padres y algunos familiares y amigos, celebraron en un ambiente íntimo y entrañable, la renovación de sus compromisos matrimoniales.

Al inicio de la celebración, que tuvo lugar en la capilla del Sagrario, Constantino, padre de Nacho, les dirigió unas emotivas y sentidas palabras en las que les recordó el inicio de su relación, su caminar a lo largo de todos estos años y la alegría de estar presente en esta efemérides, para finalizar invitando a todos a sus ya cercanas Bodas de Oro matrimoniales.

Belén, su hija mayor, leyó con emoción el hermoso texto del llamado himno a la caridad, del apóstol San Pablo, y Nacho, el menor, presentó las preces, en las que pidió de modo especial por sus padres.

Tras la lectura del evangelio, el P. Juan Carlos les dirigió unas sencillas y cercanas palabras en las que les recordó cómo el Señor nunca ha dejado de acompañarlos, a lo largo de estos años, y es Él quien comenzó en ellos esta obra de amor, y será Él mismo quien la lleve a feliz término.

La renovación del consentimiento matrimonial ante Dios y ante su Iglesia fue, sin duda, el momento culminante de esta celebración, que vivieron colmados de ilusión, con gran alegría y llenos de fe.

Al finalizar, Mayca, con un corazón agradecido y con el cariñoso asentimiento de su marido Nacho, expresó la profunda alegría que los embargaba en estos momentos, y dio gracias a Dios por los dos maravillosos hijos que les había concedido y por todos estos años de matrimonio, en los que superando dificultades y contratiempos han podido caminar con la bendición que recibieron del Señor aquel uno de mayo de 1990, cuando contrajeron matrimonio en este mismo templo parroquial, siendo el sacerdote que los asistió el querido y recordado P. Cecilio.

Con un corazón agradecido y con la confianza de que el Señor los seguirá bendiciendo con su amor, concluyó la celebración de estas bodas de plata.