Crónica Domingo del Buen Pastor

El 26 de abril ha tenido lugar la Eucaristía del cuarto domingo de Pascua de Resurrección, en el que se nos muestra la hermosa y sugerente imagen de Jesús como “el Buen Pastor” que da la vida por las ovejas.


A todos los feligreses se ha entregado al finalizar la Misa una pequeña cruz, réplica de la Cruz Pectoral que lleva el Papa Francisco, y que representa “el buen Pastor” que conduce a la grey y porta sobre sus hombros la oveja perdida. Nos recuerda el siguiente pasaje evangélico: “¿Quién de vosotros, si tiene cien ovejas y se le pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto y va a buscar a la descarriada hasta que la encuentra? Y cuando da con ella, se la echa a los hombros lleno de alegría, y al llegar a casa, reúne a los amigos y vecinos y les dice: “¡Alegraos conmigo, porque he encontrado la oveja que se me había perdido!” (Mt 15, 4-6).


La cruz del Papa ha sido diseñada y realizada en plata por el escultor genovés Antonio Vedele (1930-1997), pesando 80 gramos, y con su estilo sencillo quiere ser también el símbolo de una nueva etapa en la Iglesia. De hecho el Papa Francisco renunció, al ser elegido como Sumo Pontífice, a la cruz de oro, para seguir llevando la cruz “pobre” que tenía primero como Obispo y luego como Cardenal.

Esta pequeña y sencilla cruz nos ayude a sentirnos íntimamente unidos a Cristo Buen Pastor, para imitarle siempre en sus actitudes, ya que todos tenemos vocación de buen pastor.