Reflexiones de Diciembre

Solemnidad de la Sagrada Familia / B

Un versículo:“Los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén, para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor”.

Un comentario postal: Dentro de la octava de la Navidad, la Fiesta de la Sagrada Familia se nos propone como un hermoso ejemplo y un referente permanente donde pueden y deben reflejarse nuestras propias familias. Hagamos nuestro el lema de este año: “La alegría del evangelio en la familia”.

La encarnación del Hijo de Dios pasa también por la familia. Resulta evidente que Jesús nació, creció y vivió en el seno de una familia creyente y humilde. El amor entre ellos fue el motor del hogar de Nazaret, y nos enseña que en la matriz de nuestras familias, por pequeña que sea en sus miembros, se ha de vivir la alegría de la fe, la esperanza confiada en Dios y, por supuesto, el amor gratuito y servicial, lo cual no quiere decir que sea fácil, dadas las circunstancias de los tiempos que estamos viviendo. ¿Acaso la familia de Nazaret, por muy santa y sagrada que fuera, no pasó por graves dificultades? Las contrariedades y adversidades que vivieron fueron diferentes a las nuestras, pero en nada menores a las nuestras. La fe, la esperanza y el amor en familia son posibles. Si los cultivamos, con paciencia, todos los demás valores humanos y evangélicos vendrán por añadidura y será una consecuencia lógica de la convivencia y fraternidad de nuestras familias.

En este domingo le damos gracias a Dios por nuestras respectivas familias, al tiempo que seguimos comprometiéndonos a ofrecer y aportar lo mejor de nosotros mismos, a cuidarla como semilla del amor original de Dios, y a mantener viva la unión familiar.

Hagamos nuestra la oración colecta de la Misa de este Domingo: “Dios, Padre nuestro, que has propuesto a la Sagrada Familia como maravilloso ejemplo a los ojos de tu pueblo, concédenos, te rogamos, que, imitando sus virtudes domésticas y su unión en el amor, lleguemos a gozar de los premios eternos en el hogar del cielo”.

Un símbolo: Una mesa redonda con mantel.

Una pregunta:¿En qué se parece mi familia a la de Jesús, María y José?

Solemnidad de la Navidad / B

Un versículo:“Hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador: el Mesías, el Señor”.

Un comentario postal: El Adviento ha concluido. ¡Es Navidad! Vamos derechos a Belén para contemplar este misterio: Dios hecho carne. San Juan dirá que “la Palabra acampó entre nosotros”>, es decir, que se ha hecho de los nuestros para siempre. No por conocida esta Buena Noticia deja de impresionarnos una y otra vez….¿cómo es posible? La respuesta va en la línea del amor: Su amor por cada uno de nosotros es verdadero y auténtico, y con su nacimiento nos demuestra lo importante que somos para Él.

Santa Teresa de Jesús decía, en cierta ocasión, sobre Jesús: “No os pido más que le miréis”. Durante el año contemplamos la imagen de Cristo crucificado en multitud de ocasiones, sin embargo, ahora fijamos nuestros ojos en Jesús Niño. Tratemos de profundizar en el misterio. ¡Cuánta grandeza encerrada en un niño pequeño, pobre y débil!

No dejemos de mirar emocionados y de orar con devoción ante esta entrañable imagen que llena nuestro corazón de alegría, y besando al niño ofrezcámosle también todo nuestro amor y esperanza, y a continuación, seamos como aquellos pastores, que anunciaron con gozo el nacimiento del Hijo de Dios, que nos trae la salvación y la vida.

¡Feliz Navidad a todos, y que vivamos y celebremos este misterio de comunión y de alegría!

Un símbolo: Un niño pequeño.

Una pregunta:¿Cómo puedo poner en práctica los valores de la Navidad cristiana?

4º Domingo de Adviento / B

Un versiculo“Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra”.

Un comenario postal:Se enciende la cuarta vela de la corona de Adviento. Se acerca la Navidad. Todo va respirando fiesta. Se nota la ambientación, la decoración y el colorido. Resulta hermoso para nuestros sentidos y nos ayuda a introducirnos en las fiestas navideñas, pero… ¿es suficiente? ¿nos conformamos con esto?

Hay que decirlo con claridad: la Virgen María es la que mejor nos introduce, al finalizar el Adviento, en la Navidad, en una Navidad distinta a la que nos presenta la sociedad que nos envuelve: la Navidad de Dios.

Miremos este domingo a María. La generosidad de María, con su disponibilidad absoluta a los planes de Dios, ha hecho posible que Dios se encarnase, se hiciera un sitio en la tierra. ¡Gracias, María de Nazaret, por tu colaboración con Dios! ¡Gracias, Virgen Madre, por tu humilde acogida al Espíritu de Dios! ¡Gracias, joven nazarena, por escuchar la Palabra de Dios y hacerla vida en tus entrañas!

Resulta muy hermosa y apropiada, para este domingo, la siguiente poesía de José Luis Martín Descalzo:

“Y dijo María: Cuando venga mi Hijo, me callaré. / Si Él es la Palabra, yo ¿qué? / Él va a decirles todo lo que no sé, / ¿por qué se ha hecho hombre?, ¿por qué? / Él tiene las razones, yo solo fe. / Belén está ya cerca, casi se ve. / Se acaba la tarea que comencé. / Porque cuando en mis brazos nacido esté, / el “hágase” que dije, repetiré. / Y ya no diré nada. Ya ¿para qué? / Si Él es la Palabra, me callaré”.

Un simbolo:Icono o imagen de María.

Un pregunta:¿Doy desde la fe, a ejemplo de María, un “SI” diario a lo que Dios me pide?

Crónica de la Operación Kilo

Durante los días 20 y 21 de diciembre, en las misas del sábado por la tarde y del domingo, correspondientes al cuarto domingo de adviento, ha tenido lugar, por segundo año consecutivo, la campaña “operación kilo” en nuestra Parroquia.

Los fieles han acudido a la celebración de la eucaristía depositando en los peldaños del altar, delante del “nacimiento” de nuestra Parroquia, las bolsas de alimentos para las familias más necesitadas de nuestra feligresía. Una vez clasificados los alimentos se distribuirán en bolsas de plásticos para que sean recogidas cuanto antes por estas familias.

Agradecemos, una vez más, la generosidad de los miembros de la comunidad por compartir de sus bienes con los más necesitados, haciendo realidad aquello de que “la Navidad no es compartir lo que sobra, sino compartir con amor con el que no tiene”.