Crónica misa de la Infancia Misionera (25 ENERO 2015)

En la Misa de 12:00h., los niños y niñas de nuestra Parroquia han celebrado la Jornada de la Infancia Misionera, en una celebración que ha sido especialmente preparada por los grupos de Postcomunión.

Eucaristía que comenzaba con una procesión de entrada donde cinco de los chicos, con pañuelos de la Infancia Misionera, han portado cirios encendidos en representación de la llamada universal del Señor a los niños de los cinco continentes: blanco por Europa, verde por África, rojo por América, Amarillo por Asia y azul por Oceanía.

Las lecturas, proclamadas por Lucía, Dani y Elena, nos han recordado que el Señor todo lo puede, sacando la conversión de donde los hombres hemos perdido toda confianza, y sabiendo que el momento de la conversión, o sea, volver al Señor, es ahora en el presente.

En la homilía, nuestro párroco ha recordado a los niños que ellos también han sido llamados a llevar el Evangelio a los que aun no lo han recibido o no lo han aceptado, a pesar de su corta edad. Esa es la Infancia Misionera. Niños que rezan por otros niños y que comparten con ellos sus sencillos bienes y lo más grande que tienen, su fe en el Señor. Juntos, tal y como dice el lema de este año: “Yo soy uno de ellos”. Cada cual aportando sus capacidades y sus talentos en esta tarea común de construir el Reino de Dios.

Tal vez estos niños y niñas nunca viajen a países del tercer mundo, pero, en su familia, en su colegio, entre sus amigos, pueden ser pequeños misioneros, llevando la luz de Cristo.

Al final de la celebración, y como parte del compromiso adquirido, los niños han rezado esta sencilla oración:

Querido Jesús: Si buscas niños y niñas que quieran compartir con otros niños, yo soy uno de ellos. Si buscas niños y niñas dispuestos a ayudar a quien lo necesite, yo soy uno de ellos. Si buscas niños y niñas que hablen de ti y de la Virgen a los demás, yo soy uno de ellos. Si buscas niños y niñas decididos a construir un mundo mejor, yo soy uno de ellos. Si buscas niños y niñas que recen para conseguir todo esto, escucha nuestra oración, porque yo soy uno de ellos.

Amén.