Consagración de Dª María Jesús Vidal Pérez

El próximo día 17 de mayo, en la Catedral de Cádiz, a las 12:00 horas, coincidiendo con la Solemnidad de la Ascensión del Señor, tendrá lugar la consagración de Dª María Jesús Vidal Pérez, feligresa de la Parroquia de San Servando y San Germán (Cádiz), en el Orden de las Vírgenes Consagradas.

Con ella serán siete el número de vírgenes consagradas en nuestra Diócesis, mujeres “seglares” que no perteneciendo a institutos religiosos ni seculares de vida religiosa, están inmersas en la vida ordinaria y común de la sociedad, pero “impulsadas por el Espíritu Santo, consagran su castidad para amar más ardientemente a Cristo y servir más libremente a los hermanos”, y tal como manifiestan en el escrutinio que precede a la consagración, “quieren perseverar, todos los días de su vida, en el santo propósito de la virginidad, al servicio de Dios y de la Iglesia”.

El Obispo diocesano, imitando un oficio similar al que ejercieron los grandes y santos Obispos de la primitiva Iglesia, la consagrará ante la comunidad cristiana. Tal como señala el Código de Derecho Canónico las mujeres que forman parte del orden de las vírgenes consagradas “formulando el propósito santo de seguir más de cerca a Cristo, son consagradas a Dios por el Obispo diocesano según el rito litúrgico aprobado, celebran desposorios místicos con Jesucristo, Hijo de Dios, y se entregan al servicio de la Iglesia” (C.I.C. 604 &1).

Don Antonio Ceballos Atienza, Obispo entonces de la Diócesis, firmó el decreto sobre la Instauración del Orden de las Vírgenes en la Diócesis de Cádiz y Ceuta, el 31 de mayo de 1999, fiesta de la Visitación de la Virgen María, justamente a los 29 años de la promulgación del Ordo Virginum, que respondía a la aprobación por parte de los Padres Conciliares del Concilio Vaticano II de la restauración de esta forma de consagración femenina, honrada en los primeros siglos por innumerables vírgenes santas (Santa Inés, Santa Genoveva, etc.).

Que María, “culmen y prototipo de la virginidad”, sea el modelo de todas las personas que sientan esta llamada a responder al Señor Jesucristo.